Comedias

Una máquina de hacer comedias.
La ingente obra de Lope

Juan Pérez de Montalbán, amigo y discípulo del poeta, es el autor de la primera biografía de éste. En Fama póstuma el autor afirma que Lope de Vega escribió 1.800 comedias y 400 autos sacramentales. El mismísimo autor fue más comedido y calculó alrededor de 1.500 comedias, en las que los expertos creen que él incluía los autos sacramentales y otras obras. Una u otra cifra, es un número descomunal que ha hecho complicadísima la catalogación y edición crítica de sus obras completas.

Cayetano Alberto de la Barrera y Leirado realizó la primera catalogación de las obras de Lope en su Catálogo bibliográfico y biográfico del teatro antiguo español, desde sus orígenes hasta mediados del siglo XVIII (Madrid, 1860). El mismo estudioso escribió la Nueva biografía de Lope de Vega, que apareció dentro de la gran edición de la Academia de las obras de Lope de Vega. Una publicación dirigida por Marcelino Menéndez Pelayo, responsable de la primera clasificación de la obra de Lope, prologada pero no anotada.

El hispanista de Filadelfia Hugo Rennet y Américo Castro realizaron, en 1919, una minuciosa investigación de la obra de Lope. En ella, redujeron el número de comedias a 426 y concluyeron que, del repertorio dramático de Lope, se le podrían atribuir a éste 723 títulos, de los cuales 219 se habrían perdido y 78 serían de autoría dudosa.

Otro hispanista estadounidense, Courtney Bruerton, y el experto lopista Silvanus Grisworld Morley publicaron en 1940 Chronology of Lope de Vega's Comedies: With a Discussion of Doubtful Attributions, the Whole Based on a Study of His Strophic Versification (Nueva York: The Modern Language Association of America, 1940). En este trabajo, donde se emplean criterios métricos, se establece una cronología segura de las comedias de Lope de Vega. Los autores hablan de 316 comedias de las que no hay ninguna duda que fueron escritas por Lope, 73 que califican de dudosas y 87 que dicen que se suelen atribuir a Lope, pero que no son suyas.

Lope, autor e impresor

La obra literaria de Lope de Vega es la más extensa de todas las del Siglo de Oro, con más de mil títulos. Solamente de sus comedias –recopiladas por Bernardo Grassa– existen 25 tomos. El editor Angelo Tavanno fijó en doce el número de comedias de cada parte.

En las diferentes ediciones que aparecieron de las ocho primeras Partes hubo muchas falsificaciones, publicaciones sin consentimiento, comedias sin firmar, obras de otros autores… Ello se debía a que, a pesar del elevado porcentaje de analfabetismo, las comedias impresas eran un éxito. De hecho, en el Siglo de Oro ser impresor o librero era un buen negocio.

Viendo imprimir cada día mis comedias de suerte que era imposible llamarlas mías, y que en los pleitos de esta defensa siempre me condenaban los que tenían más solicitud y dicha para seguirlos, me he resuelto a imprimirlas por mis originales; que aunque es verdad que no las escribí con este ánimo, ni para que de los oídos del teatro se trasladaran a la censura de los aposentos, ya lo tengo por mejor que ver la crueldad con que despedazan mi opinión algunos intereses. Éste será el primer tomo, que comienza por esta novena parte, y así irán prosiguiendo los demás”, escribió el propio poeta en la Parte IX. Hasta entonces, Lope había peleado en los juzgados, pero había perdido, así que decidió luchar por conseguir el privilegio de editar su obra, cosa que consiguió en 1617. Publicó entonces desde la Parte IX hasta la Parte XX. Su yerno Luis de Usátegui continuó la labor hasta la Parte XXV.

En la edición de la Parte veinte de las comedias de Lope de Vega Carpio (Madrid, Viuda de Alonso Martín, por cuenta de Alonso Pérez, año 1625), Lope escribió: “(…) V.m. señor lector se entretenga con estas Comedias lo mejor que pueda, hasta la parte veintiuna, si no es de aquellos retorcidos que miran el mundo en el mapa y así le juzgan breve, que bien sé que los ingenios cándidos desearán que como tuve vida para escribir mil y setenta Comedias la tenga para imprimirlas”.

La Parte XXI mencionada, sin embargo, tardó bastante en aparecer, ya que, desde 1625 y hasta finales de 1634, el Consejo de Castilla suspendió la concesión de licencias para imprimir comedias y novelas. Eso no afectó a la Corona de Aragón ni a los editores andaluces que se lanzaron a imprimir ediciones no autorizadas de las comedias de Lope de Vega, muchas de ellas mezcladas con títulos de otros autores. Cuando se levantó la suspensión, Lope obtuvo el privilegio para la edición de tres Partes, la XXI, XXII y una tercera. A su muerte, el poeta dejó a la imprenta para editar las Partes XXI y XXII.

Los manuscritos de las comedias de Lope se conservan en la Biblioteca Nacional de España, en la Biblioteca Real de Madrid, en la Biblioteca de Parma, Londres, Estados Unidos y Viena. Muchos de estos manuscritos son autógrafos.


Creador de un teatro nuevo

Las normas de la época para las comedias eran muy claras, debían desarrollarse en rigurosas unidades de lugar, tiempo y acción. Todo ello lo había aprendido el poeta, aunque parece que se acercó a esas reglas solamente para romper con ellas. Creador de una comedia nueva, a él se le debe que en el teatro hubiera espacio a la vez para lo cómico y lo trágico, y lo noble y lo plebeyo. Fue Lope quien colocó la emoción estética, la belleza, el divertimento y el interés del espectador en primera línea, abriendo así las puertas a un teatro diferente, que pronto se convertiría en un fenómeno social de carácter nacional. Y todo ello lo explicó, no sin cierta ironía, en el Arte nuevo de hacer comedias.

Lope tuvo una enorme influencia en el teatro occidental y sus obras, aunque sólo fueron traducidas al italiano mientras vivió, tuvieron una gran divulgación posterior, siendo objeto de innumerables estudios, sobre todo en Estados Unidos y en Italia.

 

Lope, inclasificable

El mundo está lleno de lopistas que siguen peleándose con la colosal obra del poeta a la hora de intentar ordenarla, clasificarla, agruparla…


Uno de los hombres que mejor ha estudiado a Lope de Vega, Alonso Zamora Vicente, escribió: “(…) Por un orden cronológico de su elaboración… conocemos solamente la fecha de elaboración de un centenar de comedias… Agruparlas por detalles de estilo, acción, personajes… tampoco se puede. Lope precisamente se caracteriza por esa eterna fusión y agolpado torbellino, sin transición ni frontera delimitada. Tampoco podríamos hacer, grosso modo, una división religioso profano-social o nacional. Porque por esa misma cualidad que acabamos de señalar, Lope resuelve una situación religiosa con un aire de escena callejera y de intriga bien logrado, y al contrario: una escena bélica, heroica, puede interpretarse con un recogimiento devoto”.

Con tanto obstáculo por delante y teniendo en cuenta que Lope reflejó la realidad de la España de entonces, lo más apropiado tal vez sea, de acuerdo con la opinión de Menéndez Pelayo, hacer una aproximación a la obra por sus temas.

Menéndez Pelayo clasificó la obra de Lope en:
– Autos y coloquios
– Comedias de asuntos de la Sagrada Escritura
– Comedias de vidas de santos
– Comedias pastoriles
– Comedias mitológicas
– Comedias sobre argumentos de la Historia clásica
– Comedias de historia extranjera
– Crónicas y leyendas dramáticas de España
– Comedias novelescas

Títulos de las comedias

  1. ¡Ay, verdades, que en amor...!

  2. ¡Si no vieran las mujeres!

  3. ¿De cuando acá nos vino?

  4. Adonis y Venus

  5. Al pasar del arroyo

  6. Amar sin saber a quién

  7. Amar, servir y esperar

  8. Amor con vista

  9. Amor secreto hasta celos

  10. Amor, pleito y desafío

  11. Angélica en el Catay

  12. Barlaán y Josafat

  13. Belardo el Furioso

  14. Carlos el perseguido

  15. Carlos V en Francia

  16. Castelvines y Monteses

  17. Con su pan se lo coma

  18. De cosario a cosario

  19. Del mal lo menos

  20. Del monte sale quien el monte quema

  21. Dios hace reyes

  22. Don Juan de Castro I

  23. Don Juan de Castro II

  24. Don Lope de Cardona

  25. Dos estrellas trocadas

  26. El abanillo

  27. El acero de Madrid

  28. El alcaide de Madrid

  29. El alcalde mayor

  30. El amante agradecido

  31. El amigo hasta la muerte

  32. El amigo por fuerza

  33. El amor desatinado

  34. El amor enamorado

  35. El animal de Hungría

  36. El anzuelo de Fenisa

  37. El Arauco domado

  38. El arenal de Sevilla

  39. El Argel fingido

  40. El asalto de Mastrique

  41. El ausente en el lugar

  42. El bastardo Mudarra

  43. El blasón de los Chaves de Villalba

  44. El bobo del colegio

  45. El Brasil restituido

  46. El caballero de Illescas

  47. El caballero de Olmedo

  48. El caballero del milagro

  49. El caballero del Sacramento

  50. El capellán de la Virgen

  51. El cardenal de Belén

  52. El casamiento en la muerte

  53. El castigo del discreto

  54. El castigo sin venganza

  55. El cerco de Santa Fe

  56. El conde Fernán González

  57. El cuerdo en su casa

  58. El cuerdo loco

  59. El desconfiado

  60. El desdén vengado

  61. El despertar a quien duerme

  62. El desposorio encubierto

  63. El desprecio agradecido

  64. El divino africano

  65. El dómine Lucas

  66. El duque de Viseo

  67. El ejemplo de casadas

  68. El enemigo engañado

  69. El esclavo de Roma

  70. El favor agradecido

  71. El galán de la membrilla

  72. El galán escarmentado

  73. El gallardo catalán

  74. El ganso de oro

  75. El genovés liberal

  76. El gran duque de Moscovia

  77. El Grao de Valencia

  78. El guante de doña Blanca

  79. El halcón de Federico

  80. El hamete de Toledo

  81. El hidalgo Bencerraje

  82. El hijo de los leones

  83. El hijo de Reduán

  84. El hijo sin padre

  85. El hijo venturoso

  86. El hombre de bien

  87. El hombre por su palabra

  88. El honrado hermano

  89. El ingrato arrepentido

  90. El juez en su causa

  91. El laberinto de Creta

  92. El labrador venturoso

  93. El lacayo fingido

  94. El leal criado

  95. El llegar en ocasión

  96. El maestro de danzar

  97. El marido más firme

  98. El mármol de Felisardo

  99. El Marqués de las Navas

  100. El Marqués de Mantua

  101. El más galán portugués

  102. El mayor imposible

  103. El mayorazgo dudoso

  104. El mayordomo de la duquesa de Amalfi

  105. El mejor alcalde, el rey

  106. El mejor maestro, el tiempo

  107. El mejor mozo de España

  108. El mesón de la Corte

  109. El molino

  110. El nacimiento de Ursón y Valentín

  111. El negro del mejor amo

  112. El niño inocente de La Guardia

  113. El Nuevo Mundo descubierto por Cristóbal Colón

  114. El padrino desposado

  115. El perro del hortelano

  116. El piadoso aragonés

  117. El piadoso valenciano

  118. El poder en el discreto

  119. El poder vencido

  120. El postrer godo de España

  121. El premio de la hermosura

  122. El premio del bien hablar

  123. El primer Fajardo

  124. El primer rey de Castilla

  125. El príncipe despeñado

  126. El príncipe inocente

  127. El príncipe melancólico

  128. El príncipe perfecto I

  129. El príncipe perfecto II

  130. El remedio en la desdicha

  131. El rey sin reino

  132. El rufián Castrucho

  133. El ruiseñor de Sevilla

  134. El rústico del cielo

  135. El santo negro Rosambuco

  136. El secretario de sí mismo

  137. El sembrar en buena tierra

  138. El Serafín humano

  139. El servir a señor discreto

  140. El servir con mala estrella

  141. El sol parado

  142. El soldado amante

  143. El testigo contra sí

  144. El testimonio vengado

  145. El tirano castigado

  146. El triunfo de la humildad y soberbia vencida

  147. El valeroso catalán (Pedro Carbonero)

  148. El valiente Céspedes

  149. El valor de las mujeres

  150. El vaquero de Moraña

  151. El vellocino de oro

  152. El verdadero amante

  153. El villano en su rincón

  154. Ello dirá

  155. Fuenteovejuna

  156. Jorge Toledano

  157. Juan de Dios

  158. La Arcadia

  159. La batalla del honor

  160. La bella Aurora

  161. La bella malmaridada

  162. La boba para los otros y discreta para sí

  163. La boda entre dos maridos

  164. La buena guarda

  165. La burgalesa de Lerma

  166. La campana de Aragón

  167. La carbonera

  168. La condesa Matilde

  169. La contienda de García

  170. La corona de Hungría

  171. La corona merecida

  172. La cortesía de España

  173. La dama boba

  174. La desdichada Estefanía

  175. La discordia en los casados

  176. La discreta enamorada

  177. La discreta venganza

  178. La divina vencedora

  179. La doncella Teodor

  180. La envidia de la nobleza

  181. La escolástica celosa

  182. La fábula de Perseo

  183. La fe rompida

  184. La Felisarda

  185. La firmeza en la desdicha

  186. La fortuna merecida

  187. La francesilla

  188. La fuerza lastimosa

  189. La gallarda toledana

  190. La hermosa Alfreda

  191. La hermosa Ester

  192. La hermosura aborrecida

  193. La historia de Tobías

  194. La humildad y la soberbia

  195. La imperial de Otón

  196. La infanta desesperada

  197. La ingratitud vengada

  198. La inocente Laura

  199. La inocente sangre

  200. La juventud de San Isidro

  201. La limpieza no manchada

  202. La locura por la honra

  203. La madre de la mejor

  204. La mal casada

  205. La mayor victoria

  206. La mayor virtud de un rey

  207. La mocedad de Roldán

  208. La montañesa / La amistad pagada

  209. La moza de cántaro

  210. La niña de plata

  211. La niñez de San Isidro

  212. La niñez del padre Rojas

  213. La noche de San Juan

  214. La noche toledana

  215. La nueva victoria de don Gonzalo de Córdoba

  216. La nueva victoria del Marqués de Santa Cruz

  217. La obediencia laureada

  218. La ocasión perdida

  219. La octava maravilla

  220. La pastoral de Jacinto

  221. La piedad ejecutada

  222. La pobreza estimada

  223. La portuguesa

  224. La primera información

  225. La prisión sin culpa

  226. La prueba de los amigos

  227. La prueba de los ingenios

  228. La quinta de Florencia

  229. La reina Juana de Nápoles

  230. La resistencia honrada

  231. La Santa Liga

  232. La serrana de la Vera

  233. La serrana de Tormes

  234. La sortija del olvido

  235. La suerte de los reyes

  236. La tragedia del rey Don Sebastián de Portugal

  237. La traición bien acertada

  238. La varona castellana

  239. La vengadora de las mujeres

  240. La venganza venturosa

  241. La ventura sin buscalla

  242. La victoria de la honra

  243. La vida de San Pedro Nolasco

  244. La vida y muerte del rey Bamba

  245. La villana de Getafe

  246. La viuda valenciana

  247. Las almenas de Toro

  248. Las Batuecas del duque de Alba

  249. Las bizarrías de Belisa

  250. Las burlas de amor

  251. Las famosas asturianas

  252. Las ferias de Madrid

  253. Las flores de Don Juan

  254. Las grandezas de Alejandro

  255. Las Justas de Tebas

  256. Las mudanzas de Fortuna

  257. Las mujeres sin hombres

  258. Las paces de los reyes

  259. Las pobrezas de Reinaldos

  260. Laura perseguida

  261. Lo cierto por lo dudoso

  262. Lo fingido verdadero

  263. Lo que ha de ser

  264. Lo que hay que fiar del mundo

  265. Lo que pasa en una tarde

  266. Los amantes sin amor

  267. Los amores de Albanio e Ismenia

  268. Los bandos de Sena

  269. Los Benavides / El primero Benavides

  270. Los celos de Rodamonte

  271. Los comendadores de Córdoba

  272. Los donaires de Matico

  273. Los embustes de Celauro

  274. Los embustes de Fabia

  275. Los enemigos en casa

  276. Los esclavos libres

  277. Los españoles en Flandes

  278. Los guanches de Tenerife

  279. Los hechos de Garcilaso de la Vega

  280. Los hidalgos de la aldea

  281. Los locos de Valencia

  282. Los locos por el cielo

  283. Los melindres de Belisa

  284. Los muertos vivos

  285. Los palacios de Galiana

  286. Los pleitos de Inglaterra

  287. Los Ponces de Barcelona

  288. Los Porceles de Murcia

  289. Los prados de León

  290. Los ramilletes de Madrid

  291. Los Ramírez de Arellano

  292. Los Tellos de Meneses I

  293. Los torneos de Aragón

  294. Los trabajos de Jacob

  295. Los tres diamantes

  296. Lucinda perseguida

  297. Más pueden celos que amor

  298. Mirad a quién alabáis

  299. Nadie se conoce

  300. No son todos ruiseñores

  301. Obras son amores

  302. Pedro Carbonero, el cordobés valeroso

  303. Peribáñez

  304. Pobreza no es vileza

  305. Por la puente, Juana

  306. Porfiando vence amor

  307. Quien ama, no haga fieros

  308. Quien más no puede

  309. Quien todo lo quiere

  310. Roma abrasada

  311. San Diego de Alcalá

  312. San Isidro Labrador de Madrid

  313. San Nicolás de Tolentino

  314. San Segundo de Ávila

  315. Santiago el Verde

  316. Sin secreto no hay amor

  317. Virtud, pobreza y mujer

  318. Viuda, casada y doncella

Y desde enero de 2014 hay que añadir Mujeres y Criados (1613-1614), de la que se halló una copia manuscrita en la Biblioteca Nacional de España. Los catálogos literarios daban por perdida esta pieza. El hallazgo se debe al investigador Alejandro García Reidy, profesor de la Universidad de Syracuse, y miembro del equipo Prolope de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Su madre fue Francisca Fernández Flórez y su padre Félix de Vega Carpio, maestro bordador, ambos procedían de las montañas de Cantabria.

Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. El poeta pasó parte de su infancia en casa de su tío, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.

La-filomena

 

La monumental obra de Lope de Vega no se limita al teatro. El autor, además de las comedias, escribió novela y novela corta, poemas no líricos (poemas narrativos, descriptivos, burlescos, mitológicos y pedagógicos o críticos) y obra lírica (Rimas sacras y Rimas humanas, églogas y epístolas, además de las canciones y la obra lírica musical).

Novelas

– La Arcadia (1598)
Primera obra extensa que publicó Lope, es una novela pastoril escrita en 1592.

– Los pastores de Belén
(1611)
Novela pastoril escrita en 1610 y publicada al año siguiente. Se la dedicó a su hijo Carlos.

– El peregrino en su patria
(1604)
Novela de aventuras.

– Novelas a Marcia Leonarda
Animado por su amada Marta de Nevares, publicó cuatro narraciones breves: La fortuna de Diana, La desdicha por la honra, La prudente venganza y Guzmán el Bueno.

– La Dorotea
(1632)
Lope definió este texto como acción en prosa, obra no representable. Es una de sus obras más importantes y es de contenido autobiográfico.

Epistolario

Epistolario (varias fechas)
Se le debe al duque de Sessa el que se conserven las cartas escritas por Lope de Vega, y no solo las que estaban dirigidas al duque, sino muchas más. Se trata de una valiosísima colección que permite conocer muchos de los conflictos de la vida del poeta, además de los asuntos amorosos, tema especialmente presente en su epistolario.

Poemas no líricos

Poemas narrativos
– La Dragontea (1598)
Poema épico en octavas reales que canta las aventuras del pirata inglés Francis Drake.

– El Isidro
(1599)
Poema que glorifica la vida de San Isidro, patrón de Madrid.

– La hermosura de Angélica (1602)
Poema épico en veinte cantos en octavas.

– La Jerusalem conquistada (1602)
Poema extenso de veinte libros, que narra a modo de crónica poética sucesos de la historia de España referidos a las Cruzadas.

– La corona trágica (1627)
Poema destinado a cantar la vida de María Estuardo, reina de Escocia.


Poemas descriptivos
– La mañana de San Juan (1624)
Poema de 112 octavas en el que se describe con estilo tradicional y muy popular la fiesta de San Juan en las orillas del Manzanares.

– Las fiestas de Denia y La descripción de la Tapada
Esta última, que describe la finca del Duque de Braganza, es de una riqueza léxica exuberante por la ingente cantidad de nombres de flores, frutas, árboles y arbustos citados.


Poemas burlescos
– La gatomaquia (1634)
Este gran poema burlesco, publicado en las Rimas humanas y divinas con el seudónimo de Tomé de Burguillos, está escrito en silvas y se ha definido como  
‘poema épico-irónico’ o ‘heroico-cómico’.


Poemas mitológicos
– La Filomena y La Andrómeda (1621)
En la segunda parte de La Filomena se defiende del libelo la Spongia, con el que le habían atacado. 

– La Circe y La rosa blanca (1624)
La Circe está inspirada en el regreso de Ulises. Está escrito en octavas reales. La rosa blanca, también escrito en octavas reales, es un homenaje a la hija del conde-duque de Olivares.


Poemas pedagógicos / críticos
– El arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609)
Es uno de los textos más importantes de Lope, ya que contiene los postulados sobre su manera de escribir el teatro.

– Isagoge a los reales estudios de la Compañía de Jesús (1629)
Compuesto para leer en la inauguración del nuevo edificio para el Colegio Imperial de la Compañía de Jesús, en Madrid. 

– El laurel de Apolo (1630)
En este texto, Lope, en la cumbre de su carrera, a modo de ‘antología’ repasa a los poetas contemporáneos, sus coetáneos, lo que convierte la obra en un valioso catálogo.

La lírica

Alonso Zamora Vicente:
“¿Dónde no se encuentra un rasgo lírico en la obra de Lope? Venimos siguiéndole a él paso a paso, viendo cómo, a la menor fisura posible, se le desliza, íntegra, en un delicioso y lozano impudor, su intimidad. Vemos cómo, en las situaciones más inesperadas, nos invade con una emoción viva, limpia, tersa, siempre nueva y siempre sorpresiva. ¿Dónde ir a buscar la concreta producción lírica de Lope? Aparece dispersa por todas partes, empleada generosamente a lo largo y a lo ancho de todo su teatro y de las obras en prosa”.

Rimas humanas (1602)
Es una colección de doscientos sonetos que publicó Lope cuando tenía cuarenta años. Muchos de estos versos pertenecen a sus comedias, a momentos en que los personajes se quedan solos y reflexionan de esta forma. 

Rimas sacras (1614)
Doce años después de la anterior, Lope publicó un centenar de sonetos, a los que añadió los romances dedicados a la religiosidad, la pasión de Cristo y otros temas de inspiración sagrada.

Rimas humanas y divinas (1680)
Con el seudónimo de Tomé de Burguillos, Lope publicó a los 72 años estas rimas. En ellas recordaba su juventud y lo hacía con una gran frescura, lo cual es interesante puesto que se encontraba en plena vejez.


Letras para cantar o poesía lírica
Romances, villancicos tradicionales, seguidillas, coplas tradicionales, cantares de siega, serranas, tréboles… el enorme conocimiento que Lope tiene de la vida popular, de los oficios, de las fiestas populares y de la música tradicional, se filtra en sus comedias y en su obra lírica. También está presente en las canciones originales de toda su creación teatral.


Epístolas
Son cartas, composiciones en forma de epístola, incluidas en La Filomena o en La Circe, que ofrecen la visión de Lope sobre su vida familiar, información sobre los enemigos literarios, sobre los amores y desamores del poeta… De entre todas, destaca una que comienza “Serrana hermosa…”, escrita posiblemente en 1602, en Toledo, y destinada a ‘Camila Lucinda’ (Micaela de Luján). Hoy se considera a las epístolas textos más interesantes desde el punto de vista historiográfico que literario.

Églogas
– Amarilis.
Es la más importante de todas sus églogas. En ella cuenta su amor con Marta de Nevares, después de que aquella muriera. 

– Égloga Elisio
Es en realidad una canción con versos muy intensos.

– Égloga a Claudio
En esta pieza Lope recuerda varios episodios de su vida: sus amores con Elena Osorio, cómo éstos le llevaron a la cárcel, su primer matrimonio, sus relaciones con el teatro como escritor y poeta de comedias…

– Égloga Filis (1635)
Lope cuenta los hechos del abandono del hogar de su hija Antonia Clara, que huye con un hombre y el desconsuelo que este hecho le produce.

Su madre fue Francisca Fernández Flórez y su padre Félix de Vega Carpio, maestro bordador, ambos procedían de las montañas de Cantabria.

Lope tuvo cuatro hermanos: Francisco, Juliana, Luisa y Juan. El poeta pasó parte de su infancia en casa de su tío, don Miguel de Carpio, Inquisidor de Sevilla.